Economista (1978) y planificador regional y urbano (1989). Obtuvo el doctorado en la Universidad de California, en Berkeley (1995), ha sido docente en la Universidad de Princeton, del Pacífico en Lima, y San Simón de Cochabamba. Investigador de CERES, Presidente de la Fundación Milenio Consultor del BID, COSUDE, USAID, Banco Mundial y Naciones Unidas. Miembro del Grupo de Estudios Andinos del Inter-American Dialogue y participe del área de estudios Latino Americanos del Wilson Center (Washington DC). Productor del Índice de Riesgo y Seguridad Bolivia y destacado conferencista en reconocidas universidades a nivel internacional Sus obras han sido publicadas en destacadas revistas internacionales y autor de varios libros.
Afortunadamente para el país y la economía, en la oferta del MAS tiene ahora un lugar de relevancia la distribución directa a la población de una parte de las rentas naturales. Éste era un tema que el MAS criticaba por su origen neoliberal, pero que ahora forma parte central de su propuesta.
Hace unos días el presidente de Nigeria, Umaru Yar'Adua, envió unproyecto de ley al parlamento de su país proponiendo la distribución del equivalente al 10% de los ingresos petroleros directamente a los ciudadanos del delta del Níger.
No sé cómo será la película ni de qué manera se reconstruirá la historia. Solamente confío en que en algún momento sus creadores se acuerden de los 4.400 niños que no podrán sentirse orgullosos del heroísmo inútil que desplegamos hace nueve años
Las revoluciones, casi siempre impulsadas por la lucha contra la desigualdad, están condenadas al fracaso. No importa cuán radical sea la redistribución de riquezas que ellas logren ni cuánta violencia ejerzan para prevenir la acumulación, la desigualdad renace desde su propio núcleo.
Hay un tema en el centro del debate que combina política y gestión pública: el de la ejecución presupuestaria. El Gobierno actualizó la controversia con un decreto que revierte los recursos que las prefecturas no gasten en seguridad ciudadana. Esto agrava un problema ya serio.
Es lamentable que hasta ahora los promotores de la reforma constitucional no hayan informado lo que puede costarle al país esa iniciativa. Tampoco la UCAC, la Repac, Udape o la Asamblea Constituyente hicieron nunca estimaciones de cuánto podría costarle al país cada una de las reformas y mucho menos el conjunto reunido en el proyecto que se votará en enero.
Cada día que pasa hay algún dato nuevo para reconocer cuál es la naturaleza profunda del proyecto de cambio que impulsan algunas de las autoridades del gobierno. Y poco a poco se descubre que es una naturaleza autoritaria, intolerante y antidemocrática. La última muestra está en la decisión de expulsar "por las buenas" a los menonitas, por ser "extremadamente conservadores".
El 20 de octubre de 2008, cuando el Congreso se reunía para dar forma al acuerdo político de transacción, y la Plaza Murillo se hallaba invadida por militantes del gobierno que disfrazaban su presencia amenazante con bailes y cantos festivos, mi atención saltaba de la pantalla de televisión a un libro que tenía en las manos.
Existiendo un acuerdo preliminar firmado por las partes, el Vicepresidente debería remitirse a ese documento para resolver sus dudas. Y nosotros también, para saber lo que debemos esperar de este diálogo.
En los análisis de la situación que vive el país en los últimos años se hace referencia al empate como una característica fundamental. Y se suele afirmar, además, que se trata de un empate entre fuerzas y visiones políticas que no son solamente diferentes sino incluso antagónicas, lo que explicaría la calificación de "catastrófico" que se tiende a asociar a este empate: ninguno puede imponerse al otro, ni convencerlo, y por ello ambas fuerzas tienden a enfrentarse con el riesgo de que se destruyan mutuamente y lleven al país al colapso.
Los conflictos sociales son un factor decisivo para explicar el estancamiento de nuestra economía. Sin embargo, muchos bolivianos parecen haberse habituado a ellos y los observan con indiferencia. Muchos otros incluso los justifican como una expresión lógica de las condiciones de pobreza en el país y hasta hay quienes creen que la acción conflictiva fortalece la democracia.
La política más exitosa y eficaz del gobierno de Evo Morales, social y económicamente, es la Renta Dignidad. Podría ser llevada a cabo de mejor manera, sin generar conflictos con las regiones y con más eficiencia administrativa, pero la magnitud de su impacto positivo supera todas las objeciones.
Los lectores deben recordar a Dante Escóbar Plata. Fue uno de los principales implicados en las millonarias estafas de Focssap, que hicieron desaparecer los ahorros de largo plazo que los empleados públicos fueron realizando durante largos años. Focssap era la sigla del Fondo Complementario de Seguridad Social de la Administración Pública, una especie de fondo de pensiones administrado por una combinación de directores designados por el Gobierno y por los sindicatos de trabajadores.
El rentismo corporativo es un contagio del rentismo estatal, y la única manera de superar ambos, puesto que hay rentas, es darles a las personas la responsabilidad de administrarlas. Al fin y al cabo las rentas nos pertenecen a todos y todos tenemos el derecho de emplear nuestro capital semilla y "sembrar el gas" sin las ineficiencias e irresponsabilidades de la burocracia que nos sustituye, casi siempre abusivamente
El hombre soltó la soga de la campana cuando comprobó que el vehículo llevaba observadores electorales. Estaba dispuesto a convocar a los vecinos de la escuelita de la comunidad Santa Helena pues así lo habían acordado en la mañana, luego de que el alcalde se llevara con amenazas a diez ciudadanos en la escuela Antequera, de la comunidad vecina. "Están impidiendo votar a la gente", explicó Hermes Cordero, presidente de la mesa, "por eso estamos atentos".
Cristina y Javier interrumpieron vacaciones: ´un voto es un voto´, dijeron al volver a Santa Cruz. Unos días después, al empezar el conteo de papeletas en el poblado de El Bajío, Laura, jurado electoral, anuló un voto porque habían escrito algo dentro de la casilla dispuesta para el Sí. ´No puede escribirse, sólo marcar´, argumentó. Le dijeron que la palabra Sí mostraba, sin dudas, la voluntad del votante. ´No podemos arriesgarnos, tiene que ser legal´, enfatizó ella, y anularon el voto. Al terminar el recuento, esa mesa tenía cuatro votos nulos, 158 por el Sí y 40 por el No. Así empezó la fiesta.
Esta lectura de lo que está ocurriendo busca recordar que aunque el 4 de mayo no se inaugure un nuevo tipo de Estado, se habrá marcado un nuevo hito en un largo proceso de descentralización que, además, afirma la voluntad de una parte del país para seguir dándole a la democracia una forma republicana, fundada en poderes que se equilibran y controlan mutuamente...
Esa es la pregunta que todos nos hacemos: ¿qué pasará después del 4 de mayo? Cada uno de nosotros ventura una respuesta basada en la interpretación que hacemos de las experiencias previas y en la percepción que tenemos de los actores y protagonistas de la política actual
George Gray Molina disiente con Roberto Lasernasobre la idea de que la desigualdad no importa. Yo también , por la sencilla razón de que nunca sostuve lo que Gray me atribuye, y porque la cita que menciona es un invento suyo
La Razón ha prestado merecida atención al tema del rentismo, contribuyendo decisivamente a la divulgación y al debate de un tema muy importante en el país. En un reciente editorial (10-2-2008) resaltó algo muy notable: el repudio de la gente al rentismo, comprendido como la entrega de bienes o dinero sin mayor justificativo, y el correspondiente respaldo a la idea de que se debe trabajar en vez de recibir bonos de gracia.
Bolivia no es ciertamente un modelo de equidad, pero está muy lejos de ser es el país más desigual, como afirman muchos informes de organismos internacionales y no pocos documentos políticos. Es que en ellos la desigualdad se define en base a la distribución del ingreso. Pero en una economía heterogénea como la nuestra, en la que una parte de lo que satisface las necesidades de la gente proviene de bienes producidos en el hogar o de transacciones e intercambios no monetarios, resulta más apropiado observar la distribución del consumo. Cuando se procede de esta manera se confirma que en Bolivia la pobreza es un problema mucho más grave que la desigualdad.
La distribución puede estar entre los objetivos de los organismos públicos, pero la creación de riqueza solamente se puede alcanzar cuando se convierte en un objetivo de la sociedad en su conjunto. La historia enseña que nunca una burocracia estatal ha sido capaz de cumplir la tarea de crear riqueza en la escala que se necesita para superar la pobreza. Las sociedades, en cambio, sí lo han sido y muchas veces
En estos días, medio escondido por los festejos mutuamente desafiantes de la Constitución del MAS y los estatutos autonómicos, se debate en el Congreso el otro desafío, el del referéndum revocatorio.
El proyecto de Constitución Política del Estado aprobado por el MAS en Oruro intenta pone fin a la República de Bolivia. Esta no es una deducción alarmista o exagerada. Quien lea ese proyecto se dará cuenta de que el planteamiento mencionado es explícito y claro, y forma parte del núcleo ideológico que lo caracteriza.
Donde existan riquezas susceptibles de aprovechamiento económico existirá la posibilidad de una renta, pues obtenerla es lo que permite a los propietarios de un recurso ponerlo a disposición de los inversionistas, de los empresarios o de los trabajadores que puedan darle utilidad. Y donde haya renta, habrá rentismo.
El poder de las regiones produjo la democracia en los 80 y resurge ahora para defenderla. Aunque algo exagerada, por omitir detalles y matices, esta afirmación es fundamentalmente cierta. Cuando los comités cívicos rechazaron a García Meza y reivindicaron la Constitución Política del Estado como referencia política en 1981, inclinaron definitivamente la balanza a favor de la democracia. Ese mismo poder parece emerger ahora para preservar lo avanzado en derechos humanos y en instituciones de protección a los derechos civiles y a las libertades económicas y políticas de los bolivianos.
El Presidente Evo Morales ha festejado la entrega de un texto constitucional aprobado a mano alzada por el MAS. Ya sabemos que la propuesta es excluyente y que ha sido aprobada luego de numerosos vicios procedimentales y transgresiones legales. Y también que enfrenta el repudio de una gran parte de los ciudadanos.
Para la explotación del Mutún, el Gobierno firmó un contrato con Jindal Steel Bolivia, empresa de reciente creación que tiene respaldo de $us 50 millones de su matriz india Jindal Steel & Power. El Senado ha planteado algunas observaciones al contrato, provocando la ira presidencial y nuevas protestas de grupos sociales en Puerto Suárez.
Lo que hay que hacer, aunque tome más tiempo y sea un proceso más lento y difícil, es aumentar la producción. En otras palabras: crecer. Lo que corresponde, en consecuencia, es levantar obstáculos y trabas a la iniciativa personal y colectiva de la gente, y darle la certeza de que su esfuerzo, laboral y empresarial, encontrará la recompensa que lo motiva
El Senado tiene la palabra y todos tenemos la oportunidad de revisar nuestros conceptos acerca del desarrollo y la democracia. Al ponerse en cuestión nuevamente la propiedad efectiva de los recursos naturales y por tanto el destino de las rentas que generan, se nos permite revisar nuestros hábitos de dependencia corporativista de un Estado prebendal
Que sacrifique sus propios ingresos. ¿No es que tiene superávit? ¿Y que las reservas están llegando ya a los 5 mil millones de dólares? ¿Acaso no es ése un dinero de los bolivianos? ¿Por qué se piensa que es mejor tenerlo en las bóvedas o en manos de las burocracias que en las de los mayores de 65 años?
Las abuelas dan sabios consejos pero rara vez se los puede seguir. Algo así ocurrirá con la idea de ahorrar el dinero del gas para los años de vacas flacas.
El ministro Gabriel Loza propone la creación de un Fondo de Reserva y Estabilización con los excedentes que el país está logrando en la actual bonanza exportadora, para usarlos en el tiempo de las vacas flacas.
Los economistas recurren a veces a las metáforas para explicar sus ideas. Por supuesto, nunca con la precisión y profundidad de los poetas, pero a veces con bastante eficacia. Una de esas metáforas es la de la maldición de los recursos naturales. Con ella se refieren a la sorprendente y penosa constatación de que la abundancia de recursos naturales parece condenar a los países que los poseen, o a las regiones en que ellos abundan, a menores niveles de desarrollo y a ritmos más lentos de crecimiento económico.
Desde que recuperamos la democracia en los años 80, se consideró que las dificultades para consolidarla eran evidencias de una permanente crisis de representación. De ahí que gran parte de las reformas políticas en el país fueron orientadas por la búsqueda de nuevos y mejores mecanismos para hacer que el sistema político sea más representativo. Quienes tuvieron responsabilidades de gobierno concentraron sus esfuerzos en mejorar la representación, y quienes aspiraban al poder concentraron sus críticas en esos esfuerzos que consideraban insuficientes.
Ahora que se han hecho más visibles las sombras del fracaso de la Asamblea Constituyente es frecuente escuchar advertencias de que, si eso ocurre, podría desatarse la violencia en el país. Se trata, obviamente, de un exceso, y hasta podría considerarse una suerte de chantaje destinado a atemorizar a la población.
El Bonosol puede resultar siendo una de las inversiones sociales de mayor impacto para el crecimiento económico y la reducción de la pobreza en Bolivia. El mundo está aprendiendo de esta experiencia que los bolivianos, sin embargo, seguimos menospreciando.
Mikhail Bulgakov escribió en los años 30 una extraordinaria novela de parecido título, que no llegó a ver publicada. Ha sido traducida como El maestro y Margarita y es verdaderamente magistral. Todavía agradezco a mi cuñado Agustín el haberla leído y disfrutado. Fue regalo suyo. Se trata de una obra que relata, con humor desternillante, la llegada del diablo a Moscú en 1920. En el fondo del relato hay una sátira vitriólica a la burocracia leninista y a las seducciones del poder, que explica por qué la novela permaneció escondida por tanto tiempo.
Hace unos días, poco después de que empezara a difundirse el Plan Nacional de Desarrollo, un asesor de YPFB ha dado a conocer que el gobierno se propone invertir 1200 millones de dólares en la exploración de hidrocarburos y minerales en el norte de La Paz. La noticia señala que dicho emprendimiento sería realizado de manera conjunta por YPFB y PDVSA y, aunque no se menciona con claridad, es probable que el financiamiento provenga de los recursos generados por las exportaciones de gas natural que se concentran cada vez más en la empresa estatal.
La inflación suele ser definida como un aumento en el nivel de precios, lo cual concentra la atención del debate y de la política en el Índice de Precios al Consumidor. Sin embargo, es necesario recordar que también es un mecanismo de redistribución de ingresos. Y es que la inflación aumenta los precios pero a ritmos y velocidades diferentes, perjudicando más a unos que a otros, y cambiando la estructura de distribución de ingresos. Por lo tanto, la inflación incide en la desigualdad, con frecuencia profundizando las brechas y agravando la pobreza.
Los dos tercios no son un invento de la oposición. La regla que establece un mínimo de dos tercios para las decisiones de la Asamblea Constituyente no ha sido creada por la oposición para bloquear el trabajo de la mayoría. Al contrario, es una norma que es parte de la tradición jurídica boliviana y ha sido ampliada a nuevos temas a medida que se ampliaba y consolidaba la democracia.
El gobierno ha apostado gran parte de su capital político a la modificación de la ley INRA y la reconducción comunitaria de la reforma agraria. Para lograr su aprobación se colocó al borde de la ilegalidad, intensificó la tensión política y aumentó los riesgos del conflicto y de la violencia. Sin duda lo hizo convencido de estar respondiendo a una ansiada aspiración de los movimientos indígenas y campesinos, y de estar cumpliendo su promesa política de promover la justicia social y luchar contra la pobreza...
El debate sobre la composición de la Asamblea Constituyente podría abrir las puertas al establecimiento de cuotas étnicas en las futuras instituciones de nuestro sistema político. Quienes apoyan y promueven esta idea sostienen que contribuirá a fortalecer la democracia. Otros pensamos que, al contrario, la debilitará, aumentando los riesgos del conflicto cultural Título:Chile y Bolivia: ¿Paz pero no amistad? Fuente:El Diario Financiero, Santiago de Chile, 10/12/06
El Tratado de Paz y Amistad entre Bolivia y Chile cumple 100 años sin que existan relaciones diplomáticas ni conversaciones para resolver los problemas que distancian a los dos países.